2 de mayo de 2016

CAPITÁN AMÉRICA: CIVIL WAR (2016)








ATENCIÓN. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leerla o lo haga bajo su total responsabilidad. Advertidos quedáis.





















Este año hemos tenido el enfrentamiento entre dos de los superhéroes más icónicos de la historia en Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia; la cual, desgraciadamente, aunque ha sido una película muy buena, no ha estado del todo a la altura de las expectativas.

Sin embargo, Batman y Superman no han sido los únicos superhéroes que este año se enfrentan en el celuloide. El Capitán América y Iron Man también se han visto las caras en la película que ahora nos ocupa. ¿Habrán estado estos a la altura? Pues es a eso a lo que vamos.

Pero, vayamos por partes.

Durante una misión en África, los nuevos Vengadores, encabezados por el Capitán América (Chris Evans) y la Viuda Negra (Scarlett Johansson), se enfrentan contra unos mercenarios encabezados por un desfigurado y –y mejorado –Brock Rumlow (Frank Grillo), ahora convertido en Crossbones, que pretenden robar un arma biológica. Aunque la misión termina siendo un éxito, esta se les va de las manos y acaban muriendo civiles inocentes en una explosión. Esto, unido a otros incidentes relacionados con los Vengadores donde dejaron una gran ola de destrucción –como las batallas de Nueva York o Sokovia –hace que la comunidad internacional decida que los Vengadores deben actuar bajo supervisión y lleva a 117 países a elaborar los Acuerdos de Sokovia, los cuales son llevados a los Vengadores por Thaddeus Ross (William Hurt); ahora Secretario de Estado, para que estos los firmen.

Este documento, rápidamente es rechazado por el Capitán América, pero cuenta con el apoyo de Tony Stark (Robert Downey Jr.) y algunos miembros del equipo, como War Machine (Don Cheadle), Vision (Paul Bettany) o la Viuda Negra –algo que provoca una gran sorpresa en los presentes –. No obstante, el Capitán América se opone tajantemente, ya que ve en estos acuerdos la intención de controlarlos y limitar sus acciones. Los acuerdos son llevados a Viena para ser ratificados, pero la cumbre es reventada por un atentado donde, entre otros, muere el rey de Wakanda. La cosa se complica cuando todo apunta a que el autor del atentado es el Soldado de Invierno (Sebastian Stan), quién se convierte en el hombre más perseguido del mundo. Esto lleva al Capitán América a intervenir por su cuenta para evitar que maten a su amigo a pesar de que esto va a poner las cosas peores de cómo estaban.



Cuando se reveló que Robert Downey Jr. formaría parte de la tercera entrega del Capitán América, inmediatamente, pensamos que la película estaría inspirada en Civil War, el célebre cómic de Mark Millar y Steve McNiven que dividió el universo Marvel en dos bandos.  Esta cosa quedó confirmada cuando Marvel Studios anunció oficialmente la Fase 3 –la cual comienza con este film –en octubre de 2014, revelando que la película se llamaría Capitán América: Civil War.

Así supimos por qué Marvel Studios tenía tanta fe en este proyecto como para no arrugarse ante sus rivales de Warner Bros. y DC Entertainment cuando colocaron el estreno estadounidense de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia el 6 de mayo, una fecha que ellos ya tenían reservada antes, incluso, se ubicar en ella la tercera película del capitán.

Así comenzó lo que yo suelo llamar la Batalla del 6 de Mayo, donde parecía que Warner y DC tenían las de ganar con dos icónicos personajes contra los que el Capitán América no tenía ninguna posibilidad de vencer. Sin embargo, Marvel Studios no dio su brazo a torcer y siguió manteniendo su película en esa fecha y todo parecía indicar que ese día tendríamos una lucha en las taquillas entre ambas películas hasta que, finalmente, Warner decidió mover su película al 25 de marzo. Todo esto sin saberse todavía que la tercera entrega del Capitán América tendría a Iron Man y se iba a inspirar en Civil War.

A parte de todo esto, esta película también ha servido para presentar al mundo al nuevo Spiderman cinematográfico, interpretado por Tom Holland, el cual surgió como fruto del acuerdo entre Marvel Studios y Sony Pictures para poder incluir al trepamuros en este universo; algo que los fans llevaban tiempo demandando.

Como ya he dicho, esta película se estrena en EEUU el próximo 6 de mayo. Sin embargo, a partir del miércoles, se ido ha estrenando en varios países; entre ellos, España, donde la película se estrenó el pasado viernes, 29 de abril.

Aún no hay datos definitivos de taquilla pero, según las previsiones, la película podría llevar ya 200 millones de dólares recaudados en la taquilla internacional; todo un éxito teniendo en cuenta que aún no se ha estrenado en EEUU y que aún no ha llegado a mercados tan importantes como China. En cuanto a las críticas, no podían ser mejores, totalmente en las antípodas de las que recibió Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia; esto, como no, ha hecho que los fanáticos de DC vuelvan a acusar a Marvel de tener comprada a la crítica.

Pero no es solo la crítica la que está alabando a este film. La reacción del público es de lo más entusiasta y lo mismo ocurre con los fans de los cómics. Muchos hablan de que estamos ante la mejor película del universo Marvel y otros –mucho más exagerados –afirman que es la mejor película de superhéroes de la historia.

¿Y qué opino yo? Pues a eso es a lo que vamos.

Yo, desde luego, esperaba esta película como agua de mayo. A parte de lo mucho que me está gustando este universo cinematográfico de Marvel, las películas del Capítán América me parecen de las mejores. Algo que me agrada mucho, ya que el Capitán América es un personaje que me encanta. No llega a la altura de Spiderman, mi personaje favorito de Marvel y uno de mis superhéroes favoritos en general, pero el Capitán América se le queda bastante cerca.



La primera entrega, Capitán América: El Primer Vengador (2011), dirigida por Joe Johnston, me encantó. La película fue muy criticada en su día y tiene muchos detractores, pero a mí me gustó mucho –más, incluso, de lo que me esperaba –, Chris Evans me convenció como Capitán América pese a las dudas que tenía cuando lo eligieron y Red Skull, interpretado por Hugo Weaving, me pareció un villano excelente que, espero, algún día puedan recuperar. Junto con Los Vengadores (Joss Whedon, 2012), la mejor película de la Fase 1 del universo de Marvel Studios, sin ninguna duda.

La segunda entrega, Capitán América: El Soldado de Invierno (2014), que dirigieron los hermanos Russo, me pareció, incluso, mejor. Esa forma tan eficaz en como mezclaban cine de superhéroes y thriller político era fabulosa, el ritmo nunca decaía y las escenas de acción eran brutales, espectaculares y estaban muy bien rodadas con un estilo de cine de los 90 que beneficiaba mucho a film. Una maravilla de película que debo haber visto ya más de cien veces –no exagero –y de lo mejor de todo el universo de Marvel Studios.

Y ahora llegamos a esta Capitán América: Civil War, que han vuelto a dirigir los hermanos Russo, donde vemos que la cosa no hace más que mejorar. Porque nos encontramos ante todo un PELICULÓN.

Y es que, si Capitán América: El Primer Vengador fue la hostia y Capitán América: El Soldado de Invierno fue la hostia en patinete, esta Capitán América: Civil War es…




…LA RE-HOSTIA




La película es SENSACIONAL. Una película que se disfruta enormemente desde que empieza hasta que termina y que, además, da lo que promete y hace las delicias de cualquier amante de los cómics y los superhéroes. No llega a la categoría de obra maestra y no creo que sea la mejor película de superhéroes de la historia –ahí sigue reinando Christopher Nolan y sus películas de Batman –, pero si es una maravilla y, dentro de este universo de Marvel Studios, yo creo que es la mejor junto con la primera de Los Vengadores.

Como ya he dicho antes, con esta película comienza la Fase 3 de Marvel Studios y, para mí, fija muy bien los términos a seguir en esta nueva fase haciendo lo que se esperaba de Los Vengadores: La Era de Ultron (Joss Whedon, 2015), pero nos dejó con las ganas. Esto no es otra cosa que trastocar por completo el universo cinematográfico de Marvel, dejando a los Vengadores en una situación de lo más delicada.

Pero, ojo, no estamos hablando de una película de Los Vengadores. Algunos dicen que lo es ante la gran cantidad de personaje que aparecen, pero están equivocados. Esto sigue siendo una película del Capitán América y la prueba de ello es que el personaje no llega a quedar ensombrecido por Iron Man, Spiderman o Black Panther a pesar de que estos hacen méritos para ello. Algo así ha ocurrido en la segunda temporada de Daredevil, donde a pesar de lo fuerte que han irrumpido en ella los personajes de Punisher y Elektra, el personaje no se ha resentido lo más mínimo.

Este es uno de los –muchos –puntos en los que gana a Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia. Mientras en aquella, Superman se veía ensombrecido en varias ocasiones por Batman, aquí el equilibrio entre el Capitán América y Iron Man y los otros personajes está de lo más conseguido.

Los hermanos Anthony Russo y Joe Russo hicieron un excelente trabajo en Capitán América: El Soldado de Invierno y aquí no solo han estado a la altura, sino que hasta se les ve que están mejorando. Ahora sí que tengo claro del todo que Marvel Studios ha hecho una gran elección encomendándoles la dirección de Avengers: Infinity War. No es que no confiara en ellos, pero tenía el temor de que sus logros en El Soldado de Invierno fueran flor de un solo día. Pero, tras ver esta película, tengo claro que no es así.

Ayudada por unos excelentes efectos especiales y un logradísimo diseño de producción, su dirección vuelve a ser brillante. Las escenas de acción vuelven a ser brutales, espectaculares y están muy bien rodadas. El ritmo sigue sin decaer y la historia va progresando muy bien a medida que avanza el film.

La película está llena de momentos brillantes. El vibrante comienzo en África, la persecución del Soldado de Invierno en Bucarest o la posterior fuga de este son realmente alucinantes. Aunque, si hay dos momentos que sobresalen por encima de todos, eso son la impresionante batalla de superhéroes en el aeropuerto –la cual nos demuestra que esta película merece llevar Civil War como subtítulo pese a lo que digan los puristas –y la pelea final del Capitán América y el Soldado de Invierno contra Iron Man; un momento ya antológico.



Pero no todo son escenas de acción y efectos especiales en esta película. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, que repiten por tercera vez tras escribir el borrador final de El Primer Vengador y el guión de El Soldado de Invierno –además de que también escribirán Avengers: Infinity War para los Russo –, es de lo más eficaz, con unos estupendos diálogos, logradísimas situaciones, personajes muy bien desarrollados –algunos más que otros, eso si –  y una forma muy buena de plantearnos la historia y el conflicto entre los protagonistas.

Como adaptación, pues lo dicho ya. Como ya hicieron en El Soldado de Invierno, han hecho una adaptación muy libre, pero conservando detalles de los cómics suficientes como para llamarla adaptación. Aunque, eso si, esto no es una adaptación de Civil War, sino una película del Capitán América cuya trama está inspirada en ese cómic; algo que a muchos todavía les cuesta meterse en la cabeza.

Sobre los actores y los personajes.

Chris Evans sigue estando fantástico como Capitán América. Pese a las dudas que suscitó en su día cuando fue elegido, el actor hizo suyo al personaje desde el primer momento y, en cada película en la que lo interpretar, lo hace mucho más suyo. Y aquí, naturalmente, no se ha hecho ninguna excepción.

Robert Downey Jr. sigue igual, dando vida a Iron Man con una naturalidad como si hubiera nacido para ello. Además, aunque continúa con sus habituales chistes y gracietas, vemos su lado más serio y, sobre todo, su lado más oscuro y vengativo.

Mención especial siempre merece Scarlett Johansson, quién vuelve a estar tan maravillosa como siempre dando vida a la Viuda Negra. Una Viuda Negra que vuelve a ser la que era, lejos de esa imagen romántica y vulnerable que vimos en Los Vengadores: La Era de Ultron. Esta no es una Viuda Negra que se queda en una celda esperando a que la rescaten –jamás te perdonaré eso, Whedon –; esta es una Viuda Negra capaz de escapar de un furgón blindado con una granada de mano a punto de explotar.

Además, al final, ella no me ha fallado. Sabía que, aunque formara parte del bando de Iron Man, al final tomaría la decisión correcta y se pondría del lado de quién debe ponerse.

Lo único negativo es que, sobre la última parte de la película, desaparece completamente y ya no se vuelve a saber nada más de ella. Yo creo que hay más escenas suyas, pero fueron cortadas en el montaje final. De todas maneras, ya se sabe de antemano que va a pasar con ella, que será perseguida por su acertada decisión y tendrá que huir y pasar a la clandestinidad o acabar en esa espectacular prisión flotante.

Ahora, más que nunca, ella necesita su película propia. En unas recientes declaraciones, Scarlett dijo que no estamos cerca de ver una película de la Viuda Negra en solitario. Unas declaraciones poco alentadoras. De todas maneras, yo no pierdo la esperanza. Además, nunca me creo del todo lo que dicen los actores en las entrevistas, ya que muchas veces se ven obligados a mentir bajo contrato. Todavía me acuerdo cuando Christoph Waltz cuando no paraba de decir que no iba a interpretar a Blofield en SPECTRE (Sam Mendes, 2015).


Sobre los demás actores, muy bien todos.

Sebastián Stan vuelve a estar sorprendente como Soldado de Invierno. Elizabeth Olsen vuelve a estar fantástica como Bruja Escarlata, lo mismo que Paul Bettany como Vision. Además, aquí se deja ver más la relación que hay entre ellos; la cual no acaba muy bien a causa de los acontecimientos de la película, pero no cierran la puerta a que los veamos casándose en el futuro.

Jeremy Renner está genial de nuevo como Hawkeye. El problema es que he encontrado su presencia en la película un tanto anodina. El trabajo del actor es muy bueno y el personaje está muy bien; sin embargo, tengo la sensación de que si no hubiera salido en la película no lo habríamos echado mucho de menos.

Por su parte, Don Cheadle y Anthony Mackie vuelven a esta muy bien en sus respectivos papeles de War Machine y Falcom. Eso sí, siguen en la misma línea que en las anteriores películas donde se les ha visto, sin dar la sensación de haber evolucionado mucho. Aún así, ambos están muy bien.

Chadwick Boseman me ha convencido mucho; aunque, más como Black Panther que como T´Challa. El tipo necesita mejorar un poco en este punto, pero creo que lo hará y para su película en solitario, dentro de dos años, ya lo tendremos al 100%.

Paul Rudd vuelve a esta muy bien como Scott Lang y como Ant-Man; además, aquí le vemos por primera vez convertirse en Giant-Man, algo que ya nos adelantaron algunos juguetes del merchandising y que ha resultado ser verdad, dándonos uno de los momentos más alucinantes del film.

Emily VanCamp vuelve a hacer un buen trabajo como la Agente 13; que aquí se nos revela de una vez que es la sobrina de Peggy Carter, Sharon Carter. Aquí tiene su primer beso con el Capitán América. Pero, la verdad, yo no he visto mucha pasión en él. Había más pasión en el beso que se dieron el capitán y la Viuda Negra en las escaleras mecánicas en El Soldado de Invierno; por no hablar de que la química entre ellos sigue siendo muy fuerte a pesar de la separación. Me da que los Russo no han abandonado del todo la idea de juntar a Steve y Natasha, aunque esto sea una libertad con respecto a los cómics.

William Hurt vuelve a hacer un trabajo tan formidable como el que hizo en El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) dando vida a Thaddeus Ross; que aquí deja de ser general para convertirse en Secretario de Estado. Al final, no lo vemos convertise en Red Hulk, como se rumoreó; pero eso ya hubiera recargado demasiado la historia, así que no importa mucho.

A pesar de su corta aparición, Martin Freeman está muy bien en su papel de Everett Ross. Hay rumores que dicen que este personaje podría volver a aparecer con más presencia en la película de Black Panther, lo cual me parece muy bien, ya que este personaje puede dar mucho juego.

Frank Grillo como Crossbones es uno de los puntos más negativos del film. No porque lo haga mal, todo lo contrario, ni por su caracterización –que no está mal; aunque sobraba algo de parafernalia –, sino porque es el personaje más desaprovechado de todo el film. Si, al menos, lo hubieran dejado vivo al final, podría pasar; pero, lamtablemente, ha sido otro sacrificado, como el Barón von Strucker.



En cuanto al villano principal, aquí tengo sentimientos encontrados. Por un lado, se echa de menos un Zemo como el de los cómics; y no lo digo solo por la máscara, ya que las libertades que se toman van más allá de eso. Sin embargo, a pesar de los cambios, me ha parecido un villano sensacional; especialmente, por el excelente trabajo de Daniel Brühl.

Además, no hagáis caso a los que dicen que lo han convertido en un villano del tres al cuarto. Nada más lejos de la realidad. Porque este villano, pese a no tener superpoderes ni ser alguien de otro mundo, ha logrado algo que supervillanos como Loki o Ultron no pudieron conseguir: desquebrajar a los Vengadores. Porque así es, los Vengadores han quedado deshunidos y muchas son las heridas que van a tener que cerrarse cuando llegue Avengers: Infinity War.

Y llegamos a la gran pregunta:




¿QUE ME HA PARECIDO EL NUEVO SPIDERMAN?




Pues bien, este nuevo Spiderman me HA ENCANTADO. Creo que aún es pronto para decirlo, puesto que aún no hemos visto su película propia, pero yo creo que estamos ante el Spiderman definitivo. Desde luego, Tom Holland hace un trabajo estupendo. Como Peter Parker está genial y, como Spiderman, es superior. Desde luego, le ha venido genial al trepamuros que Marvel Studios se haya vuelto a hacer cargo de él, dándonos un Spiderman genial, bastante fiel a los cómics, que pelea de igual forma que su homólogo en las viñetas y, además, también suelta sus habituales gracietas mientras lo hace; pero, de una forma más natural, no pareciendo tan forzado como cuando lo hacía Andrew Garfield.

A mi Garfield y Tobie Maguire me parecieron dos buenos Spiderman, pero Holland me ha parecido muy superior y el aire juvenil que le dan, que era lo que más me mosqueaba, me ha parecido de lo más acertado. Lo mismo que la nueva Tía May que nos han puesto aquí interpretada por una estupenda Marisa Tomei. Sin duda, los puristas van a decir que preferían más a una anciana como la de los cómics, pero yo creo que esta libertad que se han tomado ha sido un buen aliciente.

Resumiendo.

La película ha sido fabulosa. Un disfrute total desde que empieza hasta que termina, llena de grandes momentos y que deja con ganas de querer verla otra, y más veces. Desde luego, he salido de verla con muchos más entusiasmo y mucha más satisfacción que con Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia este año o con Los Vengadores: La Era de Ultron el año pasado, dos películas que, pese a sus logros, no llegan a estar a la altura del todo; todo lo contrario que este film, que si ha logrado cumplir las expectativas y, en algunos momentos, superarlas.

No me gusta meterme en la guerra entre Marvel y DC porque soy fan de las dos compañías por igual. Pero, sinceramente, aquí Marvel ha ganado por goleada a DC y ha vuelto a demostrar que, en lo que a universos cinematográficos compartidos se refiere, siguen siendo ellos los que mandan.




Y es que, mientras Marvel Studios lleva planeando su universo desde 2005 y ha sabido superar bien sus problemas y sacarlo adelante, DC –por culpa de Warner, claro –se ha subido al carro demasiado rápido y ha terminado demostrando que todavía están muy verdes en todo este asunto y necesitan mejorar bastante. Pero, que se tranquilicen los fanáticos de DC, porque seguro que van a mejorar; a menos, claro está, que la Warner termine de echarlo a perder.

Y, desde luego, yo soy la primera persona en decir que los críticos se han portado de una forma lamentable con Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia. Sin embargo, dudo mucho que haya sido porque Marvel Studios los ha comprado porque, desde luego, ellos no lo necesitan mientras sigan haciendo películas tan buenas como esta.