9 de junio de 2011

X-MEN: FIRST CLASS (2011)







X-Men: First Class, conocida en España como X-Men: Primera Generación, es la nueva entrega cinematográfica de la saga X-Men, adaptación de los famosos mutantes de los cómics Marvel, conocidos en España como la Patrulla X, creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963. A pesar de su título y de tratarse de una película que cuenta los orígenes del equipo mutante, la película no es una adaptación de la serie de cómics homónima de Jeff Parker y Roger Cruz; esto quiero dejarlo bien claro desde el principio.

La película está dirigida por Matthew Vaughn, director de la estupenda Kick-Ass (2010) y que estuvo muy cerca de dirigir X-Men: La Decisión Final (Brett Ratner, 2006) –tercera entrega de la saga –, y producida por Bryan Singer, director de las dos primeras entregas de la saga, X-Men (2000) y X2 (2003) y que iba ha dirigir este film hasta que cambió de opinión y le cedió el testigo a Vaughn.


La película se enmarca a principios de los años 60, cuando la Guerra Fría estaba en su punto mas álgido y los mutantes no eran muy conocidos. Dos jóvenes mutantes, Charles Xavier (James McAvoy), un poderoso telépata, y Raven Darkholme (Jennifer Lawrence), que puede adoptar otras formas, son instados por Moira MacTaggert (Rose Byrne) a unirse a la CIA para ayudarles a combatir a Sebastian Shaw (Kevin Bacon), un peligroso mutante que colaboró con los nazis durante la II Guerra Mundial y ahora busca destruir a la humanidad provocando la III Guerra Mundial entre EEUU y la URSS. A ellos se une Erik Lehnsherr (Michael Fassbender), un mutante con poderes magnéticos que tiene una cuenta pendiente con Shaw.

Xavier y Lehnsherr comienzan a reclutar a otros mutantes para formar un equipo. Sin embargo, pronto comienzan a surgir discrepancias entre ellos, ya que ambos tienen una visión distinta de la situación mutante. Mientras Xavier cree en la coexistencia entre humanos y mutantes, Lehnsherr, que sufrió en sus carnes el holocausto judío, está convencido de que los humanos jamás aceptarán a los mutantes. Estas discrepancias también surgen dentro de su grupo de mutantes, lo que hace que algunos miembros se unan al equipo de Shaw, quién pretende crear un nuevo orden mundial en el que los mutantes tengan el poder.

La película se estrenó, en EEUU, España y otros países, el pasado viernes (3 de junio) y, desde luego, no le está yendo mal. Con un presupuesto de 160 millones de dólares, la película ha hecho ya 65 millones en EEUU y su recaudación global es de casi 130 millones de dólares. Además, está siendo muy bien recibida por público y crítica a pesar de las muchas dudas que suscitó durante su producción; una de las mas aceleradas de los últimos años.

A mi, desde luego, la película me ha sorprendido, ya que me ha llegado a gustar mas de lo que esperaba.


Desde luego, es una película muy buena, totalmente a la altura de las películas dirigidas por Singer –se nota mucho su mano como productor –y la estupenda X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009), la película sobre el personaje de Lobezno; quién, por cierto, tiene un cameo en este film interpretado de nuevo por Hugh Jackman. También hace un cameo Rebecca Romijn, quién dio vida a Mística en las tres películas anteriores.

Debo decir que, como adaptación, tal y como se esperaba, no es muy buena, ya que se toma muchas libertados con respecto a la historia y los personajes, como ya ocurrió con los films de Singer y la película sobre Lobezno. No obstante, al igual que las otras películas nombradas, el film no traiciona mucho el espíritu y la esencia de los cómics y eso es de agradecer.

Como adaptación, ya sabemos que no es muy buena. Pero, como digo siempre, en las adaptaciones siempre tolero las libertades y la falta de fidelidad siempre que el resultado sea bueno; y, afortunadamente, aquí el resultado es muy bueno.


La película está muy lograda.

El guión es muy bueno. Está muy bien trabajo y estructurado, describe muy bien los personajes y sus conflictos y hace que el ritmo no decaiga en ningún momento, haciendo que la película no aburra ni que la historia decaiga. El film se disfruta de principio a fin a pesar de su larga duración y la historia se hace amena y va progresando a medida que avanza la trama sin desinflarse en ningún momento. Desde luego, a nivel de guión, la película tiene muy pocas pegas; aunque las tiene, y mas adelante hablaré de ellas.

Tecnicamente, el film también es muy bueno. Con unos logradísimos efectos especiales y un excelente diseño de producción que recrea muy bien los años 60. Cuando comenzó la producción del film, sus responsables aseguraron que la película recordaría a las primeras películas de la saga Bond y, desde luego, no iban mal encaminados; sobre todo, con ese villano conspirando contra el mundo desde una base secreta instalada en un submarino.

Además, es agradable que se le incluya a la película cierto componete sexual; latente en las anteriores películas, pero poco desarrollado. Moira MacTaggert infiltrándose en un prostíbulo en ropa interior, Angel Salvadore –interpretada por Zoë Kravitz, hija del cantante Lenny Kravitz –, trabajando como stripper antes de ser reclutada y descubriendo sus poderes de una forma bastante sensual o Mística desnuda en la cama de Magneto seduciéndole y comenzando esa relación entre ambos que pudimos intuir en las otras películas, son buenos ejemplos de ello.


Otro acierto de la película es el reparto. James McAvoy y Michael Fassbender están geniales como Xavier y Magneto, lo mismo que Kevin Bacon como Sebastian Shaw o January Jones como Emma Frost. Aunque, esta última no da del todo el pego físicamente como el personaje. De cuerpo está muy bien, ahí si que no tengo reparos, pero su rostro no encaja mucho con el personaje. Siempre he pensado que para este papel la ideal es una chica capaz de excitar solo con la visión de su rostro, como Elisha Cuthbert, a quién siempre he visto ideal para este papel. De todas maneras, Jones hace un estupendo trabajo como Emma Frost. También lo hacen muy bien los actores que interpretan a otros mutantes; aunque unos mas que otros.

No obstante, quién mas destaca de todo el reparto es, sin duda, Jennifer Lawrence, que, a parte de muy bella, también es una excelente actriz –este año ha recibido una muy merecida nominación al oscar, por cierto –y su interpretación de Mística es excelente, devorando la pantalla en todo momento y comiéndose con patatas a los otros protagonistas; y eso que es ella la que está para comérsela. Desde luego, es una joven de mucho talento y, con solo 20 años, podría darle lecciones de interpretación a Penélope Cruz, que con 37 años todavía no sabe ni interpretar.

Ahora vamos con las cosas malas.

Según sus responsables, el film es una precuela de los films de Singer y el film de Ratner. Sin embargo, contiene demasiadas incoherencias para serlo.


Por ejemplo, en el primer film de Singer Xavier afirmaba que él construyó a Cerebro –la máquina con la que localizan a otros mutantes –y que Magneto le ayudó a construirlo mientras que en este film es Bestia (Nicholas Hoult) quién la construye. Además, en este film Xavier y Mística se han criado como hermanos, cosa que no da en ningún momento la sensación en las otras películas; por no hablar de que en el primer film ella sabotea a Cerebro creándole un colapso mental y no creo que, por muy mala que se haya vuelto, ella sea capaz de hacerle algo así a su hermanastro.

Luego está el casco de Magneto, cuyo diseño –mas fiel al de los cómics, debo decir –difiere completamente del que utiliza en los otros films y, además, Xavier no sabía de su existencia ni sus funciones cuando aquí si lo sabe. También está Havok (Lucas Till), que en los cómics es el hermano menor de Cíclope quién, en esta película sería solo un niño o puede que ni hubiera nacido si seguimos el orden cronológico con las otras películas. Claro, que esto mas que una incoherencia sería una libertad con respecto a los cómics.





La siguiente incoherencia es un SPOILER, así que advierto.



Al final de la película vemos como Xavier termina en una silla de ruedas. El problema es que aún sigue conservando el pelo y en la escena inicial de la tercera entrega de la saga le veíamos caminando y con la cabeza calva, por lo que perdía el pelo antes que la movilidad de las piernas, cosa que no ocurre en este film. Además, en esa escena se intuía que él y Magneto llevaban mas tiempo trabajando juntos antes de convertirse en enemigos.

Ese es otro de los fallos del film. Aquí asistimos al final a como Xavier y Magneto se separan y terminan enfrentados. Digo que es un fallo porque lo veo muy precipitado. Pienso que la separación entre Xavier y Magneto debería llegar en la futura secuela y así haber profundizado mas en la relación entre ambos. Vale que los responsables del film no sabían de seguro que fuera a haber secuela, pero pienso que la relación de Xavier y Magneto antes de convertirse en enemigos debería haber sido mas densa.




Fin del SPOILER.





Claro, que las incoherencias no son solo con las otras películas de la saga, también las hay con el film de Lobezno, cuya historia se desarrolla mucho después de los acontecimientos de este film, pero en él podíamos ver a una Emma Frost adolescente cuando aquí ya es adulta. Además, en ese film también vemos a Xavier calvo y caminando.

Son incoherencias difíciles de pasar por alto si conoces bien la saga y que hacen que la película no pueda funcionar del todo como precuela. Por ello, yo a este film lo veo mas como un reboot; algo así como El Increible Hulk (Louis Leterrier, 2008) o Punisher: War Zone (Lexi Alexander, 2008), pero en precuela.


Resumiendo.

Una película muy buena y una de las mejores películas de los X-Men. Un film estupendo que, aunque no sea una adaptación muy fiel, respeta el espíritu de los cómics, dándole a su vez un toque mas serio, oscuro y erótico. Y, aunque difiera con la saga anterior, es un muy buen comienzo para una nueva saga.

Entre esta y la también estupenda Thor, este año no está defraudando nada en lo que a comic-movies se refiere. Como Green Lantern y Captain America: The First Avenger sean así –y todo parece indicar que si –, ya nos podemos ir frotando las manos todos los que adoramos los cómics y las películas basadas en estos.






3 comentarios:

Nacho dijo...

La pelicula me gusto mucho, mas aun que Thor, a mi gusto la mejor de toda la saga mutante. Pese a que The Last Stand me gusto a ratos, Origins: Wolverine no me gusto para nada, la encontre demasiado light para el personaje, aparte de comerse varias cosas (Deadpool) y meter mutantes que estaban de sobra.

Me gusto como desarrollaron la relacion de Charles y Erik, ademas de un villano bien bueno, el desarrollo de la historia tambien lo encontre muy fluido, donde hay tiempo para todo, con sus justas escenas de accion. Pese a comerse muchos puntos continuidad, me gusto como "reinicio" de la saga, que a gusto personales estaba bien caida con las entregas anteriores. Punto aparte una escena que me gusto bastante, cuando Charles le enseña enfocar los poderes a Erik con ese recuerdo muy emotivo. Ademas de que Michael Fassbender se roba la pelicula como magneto (a gusto personal por supuesto), con un personaje bien logrado y atormentado. En sintesis una pelicula que me gusto mucho, pese a que tenia pocas espectativas dado el decaimiento de la saga. Me la vere de nuevo apenas pueda.

Saludos.

AXA dijo...

Desde luego es que es un film que ha superado todas las espectativas. Aunque, no se si podría considerarlo mejor que las primeras entregas de la saga o el film sobre Lobezno -que a mi si me gustó y mucho -pero si está completamente a la altura de estas y hasta podría echar un buen pulso con ellas.

Eso si, McAvoy y Fassbender tienen mucha mas química como Xavier y Magneto que Patrick Stewart y Ian McKellen.

Nacho dijo...

Y si, la quimica entre ambos protagonistas es muy buena, un punto a destacar de esta pelicula.