5 de febrero de 2014

X-MEN (2000)



















Dentro de unos meses se estrena la esperada X-Men: Días del Futuro Pasado, así que voy a analizar las películas de X-Men que ha habido hasta entonces; con excepción de X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011), la cual ya analicé en su día.

Y comienzo por la primera de todas, el film con lo que los famosos mutantes debutaron en el cine hace 14 años, una época en la que las películas de superhéroes no estaban tan a la orden del día como ahora.

La historia comienza en 1944, en la Polonia ocupada por los nazis. Varios judíos son encerrados en un campo de concentración. Entre ellos se encuentra Erik Lehnsherr (Brett Morris), un joven de 13 años que es separado de sus padres. En esos momentos empieza a manifestar unos extraños poderes magnéticos. Muchos años después, en un futuro cercano, en EEUU se está debatiendo una ley en el Congreso que obligue a los mutantes a registrarse y hacer públicas sus identidades. Los mutantes no ven bien esta ley, ya que se exponen a un gran rechazo social, pero el senador Robert Kelly (Bruce Davison), un fanático anti-mutantes que goza de una gran influencia, apoya firmemente esta ley. En medio de todo esto, Marie (Anna Paquin), una joven de 17 años, se ve obligada a huir de casa cuando sus poderes mutantes se manifiestan mientras besa a su novio, al que deja en coma. En su huida, Marie adopta el nombre de Pícara y llega a Canadá, país que siempre ha querido visitar, encontrándose con otro mutante, Lobezno (Hugh Jackman), quién accede a llevarla con él.

Durante el trayecto son atacados por otro mutante, Dientes de Sable (Tayler Mane), pero son rescatados por Cíclope (James Marsden) y Tormenta (Halle Berry), dos mutantes al servicio del profesor Charles Xavier (Patrick Stewart), un poderoso mutante telequinético que desea la paz y la convivencia entre humanos y mutantes mientras dirige una escuela para mutantes sin hogar donde son llevados. Pícara rápidamente se integra en ese lugar, aunque Lobezno, un espíritu libre, tiene sus reservas y solo accede a quedarse porque Xavier puede hacerle recordar su pasado. Mientras, Dientes de Sable cumplía órdenes de Erik Lehnsherr (Ian McKellen), ahora convertido en un poderoso mutante conocido como Magneto que odia completamente a los humanos y, al frente de su organización, también compuesta por Mística (Rebecca Romijn) y Sapo (Ray Park), trama un plan para conseguir la supremacía mutante.



Los primeros intentos de realizar una película de los X-Men datan de 1989, cuando Stan Lee y Chris Claremont emprendieron conversaciones con James Cameron y el estudio Carolco para realizar la futura película. Sin embargo, la cosa al final se quedó en nada cuando cayó en manos de Carolco la posibilidad de hacer una película sobre Spiderman.

Después, tras un fallido intento con Sony, en 1994 lograron venderle los derechos a la 20th Century Fox. La productora Lauren Shuler Donner fue la encargada de comprar los derechos para ellos, por lo que el estudio la puso al frente del proyecto cinematográfico.

Andrew Kevin Walker fue el primer guionista contratado, escribiendo un extenso guión donde aparecían muchos personajes, elementos como los Centinelas o la Sala del Peligro y un ambicioso plan por parte de Magneto para convertir Manhattan en una nación mutante. En los años siguientes, este guión fue pasando por las manos de guionistas como John Logan, James Schamus o Joss Whedon mientras que la dirección, aunque en un principio se tanteó a Robert Rodriguez, finalmente recayó en Bryan Singer.

Después del éxito de Sospechosos Habituales (1995), Singer estaba interesado en dirigir un proyecto de ciencia ficción. En un principio, la Fox le propuso dirigir Alien Resurrección (1997), pero Singer no estaba muy interesado. Entonces, le salieron con el proyecto de X-Men. Singer, en un principio, declinó esta oferta, ya que no le gustaban los cómics, los cuales consideraba lecturas poco inteligentes. Sin embargo, pronto se dio cuenta de las connotaciones políticas que contenían estos cómics –creados a principios de los años 60, cuando EEUU vivía una convulsa época de luchas raciales –y, partiendo de un borrador escrito por Ed Solomon en 1997, ideó un argumento junto al productor Tom DeSanto donde Charles Xavier y Magneto eran representados como unos modernos Martin Luther King y Malcolm X.

Christopher McQuarrier, que ya había trabajado con Singer en Sospechosos Habituales, fue el encargado de escribir el guión, el cual fue reescrito posteriormente por David Hayter, único guionista que aparecería acreditado.

La producción de la película, que originalmente debía estrenarse en 1998, no estuvo exenta de problemas. Para empezar, sufrió un gran retraso que permitió a Singer rodar la película Verano de Corrupción (1998).  Luego, la Fox, muy desconfiada con el proyecto, redujo el presupuesto a 75 millones de dólares, lo que obligó a suprimir muchos personajes y subtramas, haciendo una película más sencilla de lo que originalmente estaba pensado.

Aún así, la película siguió adelante y quedó lista para estrenarse en el verano de 2000, convirtiéndose en un gran éxito. Solo en EEUU hizo 157 millones de dólares y su recaudación mundial estuvo cerca de llegar a los 300 millones. Además, la película fue muy bien recibida por crítica y público y se convertiría, junto con la anterior Blade (Stephen Norrington, 1998) y la posterior Spiderman (Sam Raimi, 2002), en la gran impulsora de las adaptaciones de cómic que vivimos actualmente.

Y a todo esto, ¿Qué opino yo de este film?

Recuerdo que en su día esperé esta película como agua de mayo y con mucha ilusión, ya que tenía muchas ganas de ver a los X-Men en el cine.

Cuando por fin la vi –la espera a que se estrenara en España fue muy larga, llegando el 3 de octubre cuando se había estrenado en EEUU a mediados de julio –, recuerdo que me gustó. Aunque también me llevé una pequeña decepción, ya que me esperaba una película mucho más espectacular y con más acción. Porque la película tiene muy poca acción, incluso menos que Superman Returns -para que luego digan los defensores de esa película que no gustó solamente porque tenía poca acción -.



Pero esto se debía a los muchos recortes que hizo la Fox, lo cual obligó a hacer la película menos espectacular de lo que estaba prevista; como ya he mencionado antes. Más delito tiene Superman Returns, donde Singer contó con un presupuesto mucho más abultado –los famosos 250 millones de dólares –y una gran libertad.

Dejando a un lado la impresión inicial, la película me parece muy buena y una estupenda adaptación de cómic. Se toma muchas libertades, no lo voy a negar, pero capta muy bien la esencia de los cómics de la Patrulla X y mantiene muy bien estructurada su historia y a sus personajes.

Donde más libertades se toman es en el vestuario. A Singer no le gustaban los trajes de licra coloreados que los personajes utilizan en los cómics –les hacían parecer cheerleader de los Power Ranger, según él –, por lo que optó por cambiarlos por unos trajes de cuero negro.

A mí, la verdad, me hubiera gustado ver a los mutantes con trajes mas asemejados a los de las viñetas, no lo voy a negar. Pero, como digo siempre, no soy nada purista y tolero los cambios siempre que el resultado sea bueno. Y aquí, desde luego, lo es. Los trajes que llevan aquí los protagonistas me gustan bastante, especialmente, el de Lobezno; aunque, eso sí, echo de menos su máscara, de la cual prescindieron totalmente.

Por lo demás, la película está muy bien. Tecnicamente, es brillante. El diseño de producción es alucinante, recreando muy bien los elementos de la escuela mutante, como la base subterránea, Cerebro –el cual es impresionante –o el famoso jet. Los efectos especiales no están tan pulidos como deberían, pero funcionan muy bien y, además, acompañan muy bien la historia si adueñarse de ella.

Todo funciona muy bien en este film. La fotografía está muy lograda, el ritmo no decae en ningún momento y, a pesar de su falta de acción, la película se disfruta bastante gracias, especialmente, a un guión muy bien elaborado –cuesta creer que tuviera tantas reescrituras –y la eficaz dirección de Snyder.

También el trabajo de los actores es un punto a favor.

Patrick Stewart fue una muy buena elección como Charles Xavier, porque hace un estupendo trabajo. Se dice que su elección, como la de otros personajes, se hizo teniendo en cuenta las opiniones de los fans en internet y yo, desde luego, doy crédito a esto, porque varios años antes de que se hiciera la película siempre pensaba en este actor como Profesor X cuando imaginaba una película de X-Men. Así que imaginad mi sorpresa cuando vi que era el elegido.


Al principio no imaginaba a Ian McKellen como Magneto, ya que físicamente no encajaba mucho, puesto que Magneto es un tipo mucho más alto y fuerte. Sin embargo, lo que importa es la interpretación y en eso McKellen, un actor excelente, sale ganando dando vida a un estupendo Magneto tan amenazador como en los cómics.

Famke Janssen está realmente fantástica como Jean Grey. La tía es una estupenda actriz y aquí hace una de sus mejores interpretaciones. Cuando vi la película por primera vez no hacía más que comparar este personaje con el de la sádica asesina que interpretó en Goldeneye (Martin Campbell, 1995), porque parecía que las dos hubieran estado interpretadas por dos actrices distintas.

Halle Berry no es santa de mi devoción, como ya he dejado claro en otras ocasiones, pero debo admitir que aquí no lo hace mal del todo como Tormenta.



Tampoco es santo de mi devoción James Marsden, pero para un personaje tan repelente como Cíclope –siempre ha sido el personaje que menos me ha gustado –encaja muy bien.

Rebecca Romijn está fantástica como Mística y se desenvuelve muy bien en las escenas de acción. El único defecto que le encuentro es en el maquillaje, el cual no está lo suficientemente pulido en la parte del rostro; por suerte, este es un defecto que corrigieron en las siguientes entregas.

El personaje de Pícara es el que sufre más modificaciones e. incluso, le añadieron una mezcla de elementos de otros personajes, como Júbilo o Kitty Pryde –aunque esta última aparece brevemente en la película interpretada por Sumela Kay –. Aunque yo por aquella época tenía el deseo de ver una Pícara como la de la serie de animación de los 90 interpretada por Denise Richards esta Pícara interpretada por Anna Paquin me pareció sensacional y todavía me lo parecer. La oscarizada actriz hace un trabajo estupendo y resulta de lo mas convincente.

Ray Park y Tayler Mane están muy bien como Sapo y Dientes de Sable, respectivamente, aunque ambos están bastante desaprovechados. Lo mismo que Bruce Davison como el Senador Kelly, a pesar de que este personaje tiene bastante importancia en la trama. Además, me pareció un error que lo mataran, ya que hubiera estado mejor el que sobreviviera y cambiara públicamente su opinión sobre los mutantes; algo que hacen en la película, aunque no es exactamente el Senador Kelly quién lo hace.

Y, guardando lo mejor para el final, hablo del que ha sido siempre mi personaje favorito de esta franquicia: Lobezno.

El mayor temor que tenía era que actor iba a interpretarlo. Yo tenía idealizado para este papel a alguien como Harvey Keitel, un gran actor que, además, encajaba bastante físicamente con el personaje. No obstante, el estudio prefería más a Russell Crowe, lo cual también me pareció una decisión muy acertada. Sin embargo, Crowe rechazó el papel y este recayó en el actor Dougray Scott. Pero, este también terminó rechazando el papel porque la producción de esta película coincidía con la de Mission: Impossible II (John Woo, 2000), donde daba vida al villano principal.

Finalmente, el gran elegido resultó ser Hugh Jackman, un actor completamente desconocido por aquel entonces.

Yo, en su día, no lo consideré una buena elección, lo admito; ya sabéis que nunca me avergüenza admitir cuando me equivoco.  Cuando lo veía en las imágenes no me convencía su caracterización y encontraba su imagen demasiado suave, no tan ruda como el personaje requería. Me hubiera gustado verlo en acción en algún tráiler, pero esta es una de las pocas películas de las que no vi ningún tráiler de ella antes de verla, en serio. Y no fue porque no quisiera. En aquella época no tenía internet en mi casa y solo podía ver los tráilers en el cine. Sin embargo, los cines a los que iba no proyectaban ningún tráiler de esta película y lo único que podía ver eran escenas salteadas en los programas de Tv.

Una vez vista la película, pude comprobar lo mucho que me había equivocado con este actor, quién resultó ser un gran descubrimiento. Hace suyo al personaje desde el primer momento y se apodera de cada escena en todo momento, todo gracias a una interpretación extraordinario que dota al personaje de mucha personalidad. Se puede decir que el tipo se apodera de la película de la misma forma que su homólogo de los cómics se apoderaba de las historietas.

Sobre los puntos negativos de este film, además de la poca acción y la casi falta de espectacularidad, está el hecho de que, a pesar de su duración de 104 minutos, la película se pasa muy rápido y se hace muy corta –da la sensación de ver una película de 80 minutos o menos –. A lo largo de la película el ritmo no decae, como ya he mencionado antes, pero una vez que termina te deja con la sensación de “¿Ya está?”.



También se echan en falta mas personajes, pero esto es algo que arreglan en el futuro.

Luego está que, aunque el guión está muy conseguido y bien trabajado, la historia resulta algo simplona y el plan de Magneto no resulta tan megalómano como debería ser. Bueno, si es megalómano, pero al final no da esa sensación tanto como debería dar; quizá por la ya mencionada falta de espectacularidad.

Y es que, en el fondo, con esta película ocurre como con Superman (Richard Donner, 1978), la cual, a pesar de ser una gran película, no dejaba de ser una presentación del personaje para futuras secuelas. Y aquí ocurre lo mismo, el film es una presentación de los célebres personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963 para la futura saga que se avecinaba.

Pero, bueno, a pesar de todo esto, la película es muy buena y una estupenda adaptación de cómic que se disfruta de principio a fin y que, como ya he dicho, marca las pautas para futuras adaptaciones de cómic.

Además, vuelvo a recordar que el que la película sea menos espectacular y ambiciosa fue culpa de la Fox. Ya que aquí no ocurre como con Superman Returns, donde Singer contó con total libertad y un presupuesto ilimitado para luego hacer esa gran cagada que, desde luego, no le llega ni a la suela de los zapatos a este film.

Sin duda, los X-Men no pudieron debutar mejor en el cine. Aunque, la cosa se podía mejorar y, desde luego, lo hicieron. Pero de eso ya hablaré mas adelante.










11 comentarios:

Hiroshige dijo...

Qué grande yes.

Harvey Keitel se hubiera adaptado al personaje de Lobezno de una manera impresionante en lo físico. Supongo que tenemos en mente la rudeza del elemento en los cómics.

Pero lo que nos hubiéramos perdido...

AXA dijo...

Gracias, Hiro.

Si, lo que nos hubiéramos perdido. Por eso desde entonces soy mas condescendiente y espero a ver a los actores caracterizados antes de hacer un verdadero juicio.

Como la actriz que han elegido para hacer de Wonder Woman, a la que pienso dar un voto de confianza a pesar de que no me gusta nada su físico

Alejandro Tielas dijo...

La verdad es que nunca fui seguidor de los X-Men en los cómics, así que valorarla como adaptación se me antoja complicado.

Sin embargo, considerándolo como película independiente del comic, sí que me parece una de las mejores películas de superhéroes que se han rodado hasta ahora.

Buen e interesante análisis.

TRAFFIC-CLUB
OCIO EN POCAS PALABRAS

Yota dijo...

Jamás se me olvidaran las ganas que tenía de ver esta pelicula el día de su estreno el seis de octubre del año 2000 - casi cinco meses después que en Estados Unidos - sufrí un patatus porque en aquella época estaba empezando a trabajar seriamente por primera vez y el día seis me tocó currar de tarde :(

Eso sí, el día siguiente flipé en el cine, me parecio una pasada, igual me esperaba más épica o que fuera más larga pero aún así me encantó, Pícara, Logan vacilando a Cíclope, el chiste de la licra amarilla, los cameos de Bobby y John...

AXA dijo...

Alejandro: Gracias.

Y sobre tu opinión de la película, me alegra que te guste tanto a pesar de no ser seguidor de los comics

AXA dijo...

Yota: Veo que te ocurrió como a mi. Ambos esperábamos una película mas espectacular pero, aún así, disfrutamos mucho con este estupendo film

NachoMasacre dijo...

Cierto que la película se le valora por haber comenzado de forma más formal el género de superhéroes en el 2000, pero cada vez que la veo, la encuentro menos buena (no mala eso sí), por el metraje, ciertos detalles de producción, donde se nota que tenían el dinero algo apretado. Pero pese a todos esos detalles, se salva por los personajes, que si bien Wolverine y Magneto distan de los comics y la popular serie noventera, son los que más me gustaron y llevan el mayor peso en la película.

De las secuelas ni hablar (X2 se salva), donde empezaron a mezclar cosas, pasarse por el suelo la continuidad y abusar del mal de los matones sin nombre, donde espero que con Days Of Future Past arreglen todos esos cóndores. Aunque temo por la elección de Singer y su seguidilla de malas decisiones, desde su compositor de mierda (que recicla temas de Michael Kamen y John Williams) y la casa de VFX que siempre elige.

Saludos.

TRAFFIC-CLUB
El Calabozo Moralmente Incorrecto

AXA dijo...

Tengo fe en Singer, ya que hizo un trabajo muy bueno en las dos primeras X-Men.

Pero, desde aquella cagada monumental que fue Superman Returns, le tengo también bastante desconfianza.

Es muy buen director pero, como bien dices, suele tomar malas decisiones

NachoMasacre dijo...

Si, admito que tiene talento (lo ha demostrado en los 90s), sin embargo no ha tenido un proyecto que destaque. Una duda, es por alguna razon en particular que el color de las fuentes sea negra en la parte de los comentarios?

Saludos.

AXA dijo...

Llevo tiempo queriendo solucionarlo. Te recomiendo mejor que veas los comentarios en el apartado "publicar comentario"

NachoMasacre dijo...

Asi es como suelo hacerlo, gracias por la respuesta.