25 de abril de 2012

EL INCREIBLE HULK (2008)










El Increíble Hulk es la última de las predecesoras de la esperadísima Los Vengadores que me queda por analizar en este blog antes de que llegue el esperadísimo viernes.

El popularísimo personaje creado por Stan Lee y Jack Kirby en 1962 es uno de los principales protagonistas de la película de Joss Whedon y, según dicen los que ya han podido verla, es la principal estrella de la película. Y, al igual que Iron Man, Thor y el Capitán América, también tuvo película propia antes.

Bueno, en el caso de Hulk tuvo dos. Una primera bastante decepcionante a manos de otro estudio y una segunda en manos de Marvel mucho mas lograda y mas fiel a los cómics. Es esta última la que nos ocupa.

Cinco años antes, el doctor Bruce Banner (Edward Norton) se prestó como como cobaya en sus experimentos con la radiación gamma y terminó convirtiéndose en Hulk, una masa gigantesca de color verde con una fuerza increíble que se manifiesta cuando siente furia. Perseguido por el ejército americano, encabezado por el General Ross (William Hurt), vive escondido en Brasil trabajando en una planta embotelladora mientras trata de buscar la forma de curarse y de controlar su ira. No obstante, un accidente en la planta hace que Ross descubra donde está y envíe un batallón a capturarlo comandado por Emil Blonsky (Tim Roth), un oficial cedido por las fuerzas británicas.

Banner logra escapar convertido en Hulk y decide regresar a EEUU para recuperar los datos de su investigación. Allí se reencuentra con su amada, Betty Ross (Liv Tyler), hija del General Ross. Esta decide ayudarle a llegar a Nueva York, donde se encuentra un tipo con el que ha estado en contacto a través de internet que puede ayudarle a encontrar la cura y que responde al nombre de Mr. Blue; seudónimo tras el que se encuentra el doctor Samuel Sterns (Tim Blake Nelson), de la Universidad Empire State. Mientras, Blonsky, seducido por la inmensa fuerza y habilidad de Hulk, convence a Ross para que le administre un componente derivado del Suero del Supersoldado que le hace mas ágil y fuerte; pero que tendrá drásticas consecuencias en el futuro, cuando al entrar en contacto con los experimentos de Sterns, se convierta en un ser de caracteríticas parecidas a las de Hulk, aunque mas incontrolable: Abominación.

Hulk (Ang Lee, 2003), además de no rendir en taquilla tanto como se esperaba, fue una tremenda decepción; especialmente, para los fans de los cómics. Esto no solo provocó que se cancelara la secuela que se estaba preparando antes de que la película se estrenara, la cual estaba siendo escrita por James Schamus, sino que hizo que los derechos del personaje volvieran a Marvel Studios, la cual puso en marcha un nuevo proyecto que, aunque funcionara como secuela, no tendría nada que ver con la película de Ang Lee.

Esta película es lo que yo llamo secuela-reboot; de lo cual solo hay otro ejemplo, Punisher: War Zone (Lexi Alexander, 2008). Lo llamo así porque, además de ser un reinicio, es también una secuela; aunque de un film que no existe y del que lo único que vemos son unas cuantas escenas salteadas en los créditos iniciales.

En mi opinión, fue una jugada bastante buena. Por un lado, rompían con la anterior película y, por el otro, se ahorraban tener que contar de nuevo los orígenes del personaje y puede ir directamente a la acción.

Para mi, la película es muy buena y, desde luego, supera con creces a la película de Ang Lee; como adaptación y como película.

La dirección del francés Louis Leterrier es estupenda. La película está rodada de una forma impecable que da gusto, con un ritmo que nunca decae, unas escenas de acción y persecuciones de lo mas logradas y, sobre todo, una muy buena forma de dirigir a los actores, los cuales hacen un buen trabajo. Todo acompañado de un diseño de producción brillante y unos efectos especiales logradísimos.

Este nuevo Hulk es excelente. Realizado mediante CGI mediante la técnica de captura de movimientos (motion capture), el personaje está de lo mas logrado técnicamente. Aunque, lo mejor es, sin duda, su diseño; sobre todo, en su rostro, muchos mas fiero, amenazador y primitivo. El Hulk de la película de Ang Lee estaba muy bien hecho técnicamente, pero su diseño era una porquería, convirtiendo a La Masa en un gigante bobalicón con cara de gilipollas. El Hulk de esta película, en cambio, si es el Hulk de los cómics.

Ninguno de los actores de la anterior película repite en esta película. Con la excepción, claro está, de Stan Lee y Lou Ferringo –quién dio vida a Hulk en la famosa serie de Tv de los años 70 –, quiénes vuelve a hacer un cameo; en el caso de Ferringo, este llega a tener mas presencia que en el otro film, llegando a tener hasta diálogos.

Para esta nueva película se buscaron nuevos intérpretes y, desde luego, estuvieron muy acertados.

Comenzando por su protagonista, Edward Norton, quién interpreta a Bruce Banner de forma magistral. El tipo es un excelente actor y el trabajo que hace aquí es, desde luego, maravilloso. Es una pena que el actor no repita en Los Vengadores; menos mal que su sustituto, Mark Ruffalo, está cumpliendo –al menos, eso dicen –.

Aunque, la aportación de Norton en esta película no es solo a nivel interpretativo, ya que también colaboró en el guión de la película; aunque esto no sale reflejado en los títulos de crédito, donde solo aparece Zak Penn acreditado como guionista.

Por lo demás, Liv Tyler está fantástica como Betty Ross, William Hurt interpreta al General Ross de una forma impresionante y Tim Roth, actor muy habituado a los roles de villano, hace honor a su reputación dando vida a un Blonsky tan inquietante y amenazador como su alter ego, Abominación.

Al igual que Hulk, el personaje de Abominación también está muy logrado técnicamente. El diseño, no obstante, difiere mucho del de los cómics; pero esta libertad se puede pasar por el alto en vista de los buenos resultados.




Aviso de SPOILERS a partir de ahora.




En la película también aparece otro de los principales enemigos de Hulk, el conocido como el Líder.

Bueno, solo vemos a su alter ego, el doctor Samuel Sterns, interpretado por el actor Tim Blake Nelson, pero al final podemos ver como, al entrar en contacto con sus experimentos, empieza a crecerle el cerebro; síntoma de que se está convirtiendo en el Líder.

Tan solo es una escena muy corta y no sabemos que ocurre después con él. Aunque, recientemente, en los cómics Avengers Prelude: Fury´s Big Week, los cuales cuentan lo que ocurre entre las distintas películas que preceden a Los Vengadores, vemos como Sterns, convertido ya en el líder, es capturado por la Viuda Negra (Scarlett Johansson) –que no aparece en la película, aunque el cómic nos desvela que ella está presente en varios momentos de la trama –, que llega allí poco después de que Abominación escape destrozando el laboratorio, y termina prisionero en las instalaciones de SHIELD.

Con esto sabemos que el Líder está vivo, al igual que Abominación –de quién si sabemos su destino en la película –, y puede ser un buen villano para una nueva película de Hulk en solitario tras su encuentro con los Vengadores. Todo se verá.




Fin de los SPOILERS.




Sobre las demás relaciones de la película con Los Vengadores, cabe decir que esta es la única de las predecesoras del film de Joss Whedon que no está distribuida por Paramount Pictures, sino por la Universal, la cual poseía antes los derechos de Hulk y fue la que produjo la película de Ang Lee. Esta se reservó una participación tras venderle los derechos a Marvel y así pudo distribuir la película, la cual fue producida, esta vez, por Marvel Studios.

Otra de las diferencias es que aquí no hay cameo de Samuel L. Jackson como Nick Fury; aunque el nombre del personaje se puede leer en uno de los documentos que aparecen en una de las escenas de los créditos iniciales.

Luego está que la escena que enlaza con Los Vengadores, donde Tony Stark (Robert Downey Jr.), alter ego de Iron Man, va a ver al General Ross a un bar, no está al final de los créditos finales, como en las demás, sino justo antes de estos.

Y por último está el hecho de que otro actor va a interpretar a Bruce Banner y, además, Hulk tendrá un aspecto distinto.

Dejando todo esto a un lado, la película es muy buena. Como adaptación es de lo mas fiel. Yo he crecido leyendo cómics de Hulk y se de lo que hablo. Vale que en el guión se cambian cosas y la película se toma libertades –como el ya mencionado aspecto de Abominación –, pero, por lo demás, guarda bastante fidelidad y recuerda mucho a los cómics.

El trabajo que hace Louis Leterrier es de lo mas bueno. El tipo quiso haber dirigido Iron Man pero, al estar elegido Jon Favreau, tuvo que coger a Hulk. Y, vamos, no es por menospreciar el trabajo de Favreau con el hombre de hierro, pero Leterrier dirige bastante mejor; sobre todo, en lo que a escenas de acción se refiere.

Lo que no comprendo es como, teniendo todos los ingredientes para ser un gran éxito de taquilla, la película, con un presupuesto de 150 millones de dólares, solo hizo 135 millones en EEUU y 128 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 263 millones de dólares; unas cifras que, aunque superiores, no se alejan mucho de las obtenidas por la película de Ang Lee.

Yo creo que el público –al menos, la mayoría de él –tenía aún en mente la decepción sufrida con la anterior película y pensaron que iban a ver mas de lo mismo. Eso y que el estreno de Iron Man todavía estaba muy cercano; no hay duda de que debían haber retrasado, o adelantado, el estreno un par de meses.

Porque, vamos, la película es bastante buena, disfrutable de principio a fin, y, sobre todo, una estupenda adaptación de cómis. Un film de lo mas recomendable, tanto a los fans de los cómics como para los que no los conocen.

Y, vamos, comparándola con la película de 2003, esta película sale ganando claramente, ya que es muy superior a aquella por mucho intelectual que haya por ahí defendiéndola como una película sesuda para gente inteligente cuando no es mas que un telefilm de mediatarde con efectos especiales.

De esa película de 2003 ya hablaré aquí cuando llegue el momento, porque le tengo bastantes ganas.